Un Cobarde

12 Nov

SINOPSIS:

 
En plena guerra franco–prusiana, en un pequeño pueblo normando, el vizconde Signoles Hermoso reta a un desconocido, de nombre Lamil, a un duelo a pistola.
El conflicto se origina en una taberna del lugar llamada Tortoni por una supuesta mirada lasciva de Lamil a Madame Lily, amiga del vizconde y mujer de su colega el marqués De La Tour. Signoles, dispuesto a demostrar su gallardía, aprovecha la situación para protagonizar su primer duelo, cosa que puede reforzar su posición en una época en la que los hombres demostraban su virilidad por medio de las armas.
Tras intercambiar las tarjetas (protocolo de caballero), Signoles se encierra en su casa a la espera del duelo, que se celebrará a la mañana siguiente. A partir de ese momento comienzan a desfilar por casa de Signoles una serie de personajes que incitarán al vizconde a cumplir su palabra. El propio marqués De La Tour, acompañado del coronel Bourdín, se ofrecerán como padrinos y organizadores del evento, animando a Signoles a ser consecuente con su decisión.
Así, el vizconde, a pesar de tener serias dudas acerca de sus posibilidades en la contienda y de desconocer las habilidades de su contrincante (del que nadie ha oído hablar), sigue en sus trece de batirse a pistola. Maillot, el mayordomo de Signoles, un hombre sensible y bondadoso, intenta en varias ocasiones buscar un plan alternativo para que su señor no se presente a la cita; sin nombrar directamente el duelo, puesto que nadie, se supone, le ha comunicado oficialmente lo ocurrido en el Tortoni. Sin embargo Signoles hace caso omiso de estas muestras de solidaridad por considerar deshonroso huir y abstenerse de presentarse en el duelo.
Poco a poco las dudas se convierten en ansiedad y Signoles tendrá que soportar la angustia de asistir indefenso al desarrollo de los preparativos. Encerrado en sí mismo y purgando su ánimo a base de coñac y vino, Signoles dejará que pasen las horas, cada vez más lentas, sumido en una incipiente depresión.
Cuando cae la noche, Madame Lily, la esposa del marqués De La Tour, aprovechando que su marido duerme, acude a casa de Signoles para intentar disuadirlo de que no acuda a lo que ella llama un “suicidio absurdo” y aprovecha para declarar sus sentimientos, hasta ahora ocultos, por Signoles. Cuando parece que su pasión va a ser satisfecha, son interrumpidos por el coronel Bourdín que acude a casa de Signoles para comunicarle las últimas noticias acerca del duelo. Todo está decidido. Antes de irse Bourdín aconseja a Signoles que deje de beber y que descanse. Signoles se queda sólo con sus pensamientos y la noche se presenta larga.
Atormentado por terribles pesadillas Signoles no consigue dormir. Entonces decide pasar la noche en vela enfrentándose con sus propios miedos. El hecho de desconocer las raíces de Lamil, unido al miedo de perder su honra y por ende su estatus, crean en él un estado de ansiedad que roza lo insoportable, hasta el límite de intentar escribir un testamento. Signoles ha perdido la fe en sí mismo y lo que empezó como un impulso de arrogancia se está convirtiendo en una pesadilla hipocondríaca que tiene visos de acabar en tragedia. Según pasan las horas, el vizconde parece haber perdido de vista la idea del duelo en pos de la idea del suicidio.
Cuando llega el amanecer Signoles, abatido por una noche de insomnio, se acicala y se viste para la ocasión…
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: